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Newsletter - Verano Marzo 2012 - Tema del Mes: Compromiso del Equipo

Compromiso en el Equipo
 
Creando un Ambiente que Inspira
 

Usted sabe lo importante que es, obtener el mejor desempeño de cada uno de los miembros de su equipo. Los líderes más efectivos entienden que la mejor manera de lograr esa meta es a través de crear un ambiente que motive a las personas a dar lo mejor de sí.

A continuación le proporcionamos prácticas testeadas que le ayudarán a crear un clima que estimule a las personas a sobresalir, trabajar en colaboración y generar incremento en las ganancias. 

1. Déjele saber a las personas que se interesa por ellas. Conozca a cada miembro de su equipo, sus metas y aspiraciones específicas. Hable con ellos acerca de su vida fuera del trabajo, especialmente situaciones que puedan estar afectando su desempeño laboral. Cuanto más conozca a las personas, más fácil es identificar qué las motiva. 

2. Ayude a las personas a entender cómo su trabajo se ajusta a las metas de la empresa. Es natural el querer contribuir y hacer la diferencia en su empresa. Es por ello que es tan importante para los gerentes que indiquen claramente la manera cómo cada persona en el equipo añade algo al panorama total. Explicando cómo cada miembro del equipo ayuda en el avance. Incrementando la confianza. 

3. Asegúrese que su equipo fije metas realistas. Metas de períodos inspiran a las personas a la excelencia. Pero hay una gran diferencia entre metas de períodos y objetivos visionarios. Asegúrese de que su equipo se fije metas que puedan alcanzarse. Generalmente la sobredimensión de metas explota dado que los empleados se sienten frustrados.

4. Indique a las personas como se beneficiarán con una alta performance. Cada vez que rendimos buenos resultados para la empresa, mejora nuestro status. Las recompensas pueden llegar como una mayor compensación financiera, una invitación a unirse al club de ejecutivos, o un reconocimiento en el boletín publicado por la empresa. Depende de usted el asegurarse que su equipo entienda cómo los resultados superiores de parte de ellos rendirá sus frutos a corto y largo plazo en sus carreras.

5. Escuche las sugerencias, opiniones e ideas. Los gerentes que no valoran lo que su equipo piensa, aplastan la motivación. Como un líder, es su trabajo propiciar una atmósfera en la cuál las personas se sientan libres de expresarse. Esté abierto a todas las perspectivas. Explore cada lado de una propuesta antes de tomar una decisión. Esto muestra que respeta los puntos de vista de todos y genera confianza.

6. Facilite y reconozca. Todos deseamos ser apreciado por nuestras contribuciones y esto pesa más que el cheque del sueldo. De hecho, los estudios muestran que la aprobación y el aplauso son mucho más significativos para las personas que sus ganancias financieras. Cuando un miembro del equipo merezca reconocimiento, de corazón.

7. Tenga en mente que el logro en si, es un gran motivador. Nada levanta más la confianza que la experiencia del éxito. Es un poderoso empuje que mueve a las personas a tratar aún más para obtener logros mayores.

8. Cambie de puesto a las personas que no están aportando. Algunos líderes cometen el error de mantener a personas que no aportan, en un equipo al cual no apoyan. Con frecuencia es de esperar, que la presión del equipo lo inspirará a mejorar su desempeño. Este enfoque funciona a veces. Pero lo triste es que la presencia de miembros de equipos flojos, puede causar resentimiento. Al final, esto puede dañar el espíritu del equipo y evitar la productividad. 

Todas estas ideas son relativamente fáciles de aplicar. Seguramente la más difícil de llevar a cabo es la de remover a las personas que no están rindiendo y quiénes, de hecho, pueden estar bajando al equipo completo.

Aún así será más simple para usted tomar el paso, si usted considera esto: Las personas saben cuando su desempeño no está cubriendo las expectativas y esto por sí mismo debilita su confianza. Al mover a miembros con bajo rendimiento a situaciones en las cuáles puede mejorar él mismo, usted mejorará la moral de ellos. A cambio, esto encenderá su motivación y animará el entusiasmo del resto.


Pierda el Temor de Hablar en Público
De Tag y Catherine Goulet, FabJob.com 

Se dice que hablar en público es lo que la gente más teme, sin embargo, tarde o temprano la mayoría de la gente tendrá que hablar frente a un grupo de personas en el trabajo. Tanto entrenando nuevos empleados, dando una presentación a la dirección, como conduciendo una entrevista, ser un buen orador puede ayudarlo a progresar en el trabajo. 

Tenga en cuenta: al finalizar un curso universitario específico de oratoria, cada estudiante da un discurso y es evaluado por sus compañeros. Algunos alumnos realizan una gran investigación, mientras que otros se enfocan menos en la investigación y más en la entrega. A través de los años las audiencias han sido consistentes en sus evaluaciones. 

Entonces, ¿qué es lo que usted cree que da mayor puntaje?

  1. Un orador con información fabulosa y una entrega mediocre
  2. Un orador con una entrega fabulosa, y con información mediocre

La respuesta es "B." Por supuesto, la situación ideal es tener ambos, buena información y buena entrega, pero para muchas audiencias, la entrega es el factor más crítico. Una entrega pobre puede hacer que el tema más interesante sea aburrido, mientras que una entrega excelente puede convertir a un tema aburrido en más atractivo. 

Aquí tenemos cuatro cualidades de los buenos oradores, seguidos de numerosas  herramientas en las que puede desarrollar. 

Confianza: Los buenos oradores pueden sentirse nerviosos en ocasiones, pero tratan que no se note. Lucen y suenan más confiados cuando logran el contacto visual con la audiencia, se mueven naturalmente, usan equipamiento audiovisual de modo efectivo y hablan fluidamente. (Evite utilizar demasiados "eh", "este" y "bueno") 

Credibilidad: Esta es la percepción de la audiencia sobre cuan confiable es un orador. Para ser creíble, el orador debe ser visto como alguien que está bien informado acerca del tema a tratar. Sin embargo, esto no significa alguien que sea un "sabelotodo". 

Entusiasmo: Los oradores carismáticos son entusiastas acerca de su tema, y comparten el fervor con su audiencia mediante la variedad, energía en su voz, gestos, y movimientos corporales. Otros requisitos que pueden ser aplicados a este orador son "mucha energía" y "ser apasionado". 

Facilidad: Los oradores naturales no recitan, sino que hablan con facilidad. Incluso cuando hablan frente a una audiencia de cientos de personas, ellos hablan como si estuvieran conversando con un grupo de amigos. Otros términos que pueden aplicarse a estos oradores son "reales" o "prácticos". 

Formas de Mejorar sus Habilidades: 

 - Como con cualquier habilidad, una de las mejores maneras de mejorar es simplemente utilizarla. Con la oratoria, esto significa ponerse frente a la mayor cantidad de audiencia posible.

- Cuando hay oportunidad de hablar de manera informal en el trabajo – como por ejemplo presentar a un nuevo empleado, sea voluntario para hacerlo.

- Si usted está presentando un programa de entrenamiento en el trabajo, asegúrese de pedirle a los miembros de su audiencia que llenen un formulario de evaluación para obtener una retroalimentación.

- Cuando le sea posible, considere grabarse practicando o haciendo una presentación.

- Luego, podrá ver o escuchar por usted mismo las áreas que podría necesitar mejorar.


Cómo Debemos Pensar para Ser Felices

Los siete principios que están a continuación son recomendaciones de Dale Carnegie para que logremos cultivar la actitud mental necesaria para procurar paz y felicidad en nuestras vidas. 

Principio número uno: Tengamos pensamientos de paz, valor, salud y esperanza, porque nuestra vida es obra de nuestro pensamiento.

Principio número dos: No tratemos nunca de pagar a nuestros enemigos con la misma moneda, ya que si lo hacemos, será más grande el daño que nos haremos a nosotros mismos.

Principio número tres: En lugar de preocuparnos por la gratitud, no la esperemos. Recordemos que el único modo de ser felices es dar por el solo placer de dar.

Principio número cuatro: Contemos nuestros bienes, no nuestros males

Principio número cinco: No imitemos a los demás, seamos nosotros mismos, porque "la envidia es ignorancia" y "la imitación es suicidio".

Principio número seis: Cuando el destino nos entregue un limón, tratemos de hacer una limonada.

Principio número siete: Olvidemos nuestra propia felicidad tratando de crearla para los demás. "Cuando somos buenos para los demás, somos mejores para nosotros mismos".

 

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